Salida a la Vía de la Plata. De Guillena a Castilblanco de los Arroyos. 16-01-2.016
El sábado amaneció despejado y un poco más frio que en días anteriores, se nota que estamos en invierno.
Dos autobuses casi completos de personal, en total 82 peregrinos, y todos deseosos de caminar y recorrer al camino hasta Castilblanco. Los autobuses nos dejan casi en la salida de Guillena. Nos bajamos, desayunamos y algunos compran calentitos, en raciones generosas para entrar en calor. La salida de Guillena es por la carretera a Burguillos, fuimos caminando con precaución por el arcén de la carretera hasta llegar al Polígono Industrial "El Cerro". Entramos en él por la gasolinera, callejeamos y cogimos el camino que coincide con la Cañada Real de las Islas, antigua vía pecuaria por la que transitaba el ganado entre Doñana y Sierra Norte sevillana. Vamos caminando entre olivos y algún campo de naranjos. Es un camino en leve ascenso hacia Castilblanco con algunos toboganes.
Llegamos a la primera cancela, que en este caso es un paso canadiense, nos encontramos con ganado vacuno al lado mismo del camino, totalmente inofensivo.
A partir de aquí el paisaje cambia, entramos en la primera dehesa de la Vía de la Plata, éste será el paisaje predominante a lo largo del camino hasta Salamanca. Empezamos a ver alcornoques y encinas... Vemos un cartel en varios idiomas de la existencia de un pozo, para que el peregrino sacie su sed.
El camino continúa por un sendero en ligero ascenso que está muy erosionado, con zanjas profundas, nos encontramos con grupos de ciclistas que bajan de Castilblanco esquivando peregrinos y zanjas a buena velocidad.
Salimos a la carretera, de Sevilla a Castilblanco, por un lugar donde se encuentra un miliario moderno. La carretera tiene mucho tráfico, la cruzamos y seguimos por una senda que va paralela al arcén y evita pisar el asfalto. Al final nos esperaba Castilblanco y Loli con sus dulces.
Etapa corta y fácil y perfectamente señalizada.